La sinceridad, Hilario Pino y Ana Botella

anabotella

La impaciencia es un don y no un defecto. Así lo pienso yo. Los pacientes aguantan y tragan y supeditan su felicidad a la felicidad de los demás. Los impacientes no son egoístas, son hedonistas que no se conforman y que además tienen un profundo respeto por el valor del tiempo. En el tema de la impaciencia sucede como con la sinceridad. La sinceridad es una mierda, así de claro. A nadie le gusta que le digan sinceramente lo gordo que está, lo feo que es o lo mal que viste. La gente sincera es mala y/o maleducada y la paciente está inquietantemente alejada de la condición humana más básica. No tengáis miedo a creer las cosas bonitas que dicen de vosotros, incluso aunque temáis que sean tan mentira como el talento político de Ana Botella o el pelo de Hilario Pino, y dejad de venerar estas pseudovirtudes inventadas fruto de un pasado cristiano.

Por cierto, sois todos guapísimos, delgadísimos y muy inteligentes.

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